Suenan los primeros acordes “Lonely Boy” y lo primero que soltamos por la boca es un “joder” tremendo y en mayúsculas. Y es que esa palabra resume perfectamente lo que siento cuando escucho de cabo a rabo los 38 minutos que conforman El Camino o, lo que es lo mismo, el séptimo álbum de los norteamericanos The Black Keys. Sólo hay cuatro discos más que en lo que llevamos de 2011 me hayan provocado articular tal expresión de primeras: Now You’re Free (Matthew Mayfield), 21 (Adele), Última Etapa (Cerebral) y Wasting Lights (Foo Fighters). Lo siento por haber tardado una semana en elaborar la crítica, pero la ocasión lo requería y había que buscar el momento perfecto.
En esta nueva aventura de los de Detroit, Dan Auerbach y Patrick Carney, nos encontramos ante 11 temas a cada cual mejor. Y eso hoy en día, en una industria musical en la que abunda lo “mediocre” (disculpen los que se sientan aludidos), no es nada sencillo. Que quieres rock, tienes rock… que quieres blues, tienes blues… que quieres temas acústicos, tienes temas acústicos… que quieres bailar… pues a bailar todo el mundo. Ya estás tardando en copiar la coreografía del protagonista del videoclip de “Lonely Boy“, el primer sencillo del álbum.
En El Camino, el dúo nos lleva cogidos de la mano por los pasajes musicales que sólo ellos saben crear, inspirándose, por supuesto, en los grandes del blues de principios del s.XX y en el rock de los setenta y dotando a todas sus creaciones de un sonido “low-fi” que funciona realmente bien; claro que funciona.
El álbum comienza con la bailable y pegadiza “Lonely Boy” (número 7 en nuestro Top10 de noviembre), que ya nos avisa de lo que está por venir. Inmediatamente después vienen la potente y rockera “Dead And Gone” y “Gold On The Ceiling“, con su magnífico “revival del blues rock” a dos voces (la mejor del álbum para el que escribe). El comienzo acústico a lo “Stairway To Heaven” de Led Zeppelin de “Little Black Submarines” te da una bofetada en toda la boca a partir del minuto 2 de canción donde el dúo entra a todo trapo. En “Money Maker” nos encontramos ante una de las canciones más guitarreras del disco, mientras que en “Run Right Back” y “Nova Baby” nos muestran su cara más “mainstream” pero sabiendo en todo momento lo que se traen entre manos. Mención aparte merecen los temas “Sister“, donde se adentran en estilos más funk, y “Stop Stop“, claramente influenciada por los grandes clásicos del R&B. “Hell Of A Season” nos sumerge de nuevo en sus melodías pop al más puro estilo The Black Keys. Y para terminar, y cerrar esta joya de álbum, nos dejan con “Mind Eraser“, tres minutos de sensualidad marca de la casa.
The Black Keys vuelven a demostrarnos que son una de las formaciones más en forma de la última década. Si en 2010 con Brothers nos dejaron a todos con la boca abierta, ahora con El Camino lo han conseguido de nuevo. Sin duda, uno de los discos del año que pasa en tan sólo una semana a convertirse en uno de nuestros favoritos.
Ahora sólo falta que se dejen caer en 2012 por alguno de los festivales españoles. Pretendientes, desde luego, no les faltan. Y si no que le pregunten a los promotores de cualquier festival.




Increible el disco. En la primera escuchada y con el listón alto por Lonely boy, el disco sigue sorprendiendo, con Little Black submarines, Run Right Back, Sister, Stop Stop y Mind Eraser, que vienen siendo, al menos para mi los mejores cortes. Illo, no se nos pueden escapar cuando vengan a Hispania.
Me alegro de que te haya gustado. Es sencillamente brutal. No sobra absolutamente nada, ni hace falta nada tampoco. Les ha salido, como se suele decir, redondo. Y, por supuesto, habrá que ir a verlos…
He escuchado el disco y me ha encantado! I´m a lonely boy…!
Nos alegra que la crítica te haya servido para descubrir este gran disco. Y esperemos que disfrutes tanto como nosotros con otros temas como “Gold On The Ceiling” o “Little Black Submarines”.